Podría parecer que el trabajo de la Psicología del Deporte consiste en llevar a cabo lo descrito en el epígrafe anterior con los deportistas -preferentemente de alto nivel- que se encuentran compitiendo. Aun cuando esto también es materia de estudio de la PDE, no es ni la única ni la más importante. La PDE se ocupa de personas muy distintas, en muy diversas situaciones, y a diferentes niveles o ámbitos de ejercicio deportivo, como veremos a continuación.
El psicólogo del deporte
En cuanto a las personas, se cuentan los deportistas, entrenadores, jueces y árbitros, directivos, periodistas, público, etc. Estas personas pueden encontrarse en alguna/s de estas situaciones: entrenamiento, competición, arbitraje y juicio, prensa, dirección deportiva, etc. Y no sólo interesa el deporte de élite (o el deporte espectáculo) sino todos los niveles y/o finalidades: iniciación, tecnificación, alto rendimiento, deporte profesional, deporte de ocio y recreación, poblaciones con necesidades especiales, deporte para todos, ejercicio y salud, etc.
Dado tal nivel de complejidad, esas funciones no pueden ser llevadas a cabo por nadie que carezca de una preparación específica. El/la psicólogo/a del deporte es, ante todo, un/a licenciado/a en Psicología, lo que excluye -por definición- cualesquiera otras titulaciones que no sean la mencionada. Pero la sola licenciatura no suele ser suficiente; el/la psicólogo/a del deporte debe poseer, además, una preparación específica en PDE -master, especialista,...- así como un conocimiento suficiente del deporte en general y de la/s especialidad/es deportiva/s en la/s que vaya a trabajar. Con una formación así -y con la correspondiente acreditación profesional reconocida por alguna institución - ese/a profesional estará capacitado/a para realizar las siguientes funciones:
•Evaluar y diagnosticar a personas y situaciones
•Planificar y asesorar a personas y organizaciones
•Intervenir en la problemática deportiva y en la optimización de su práctica
•Educar y formar a las distintas personas implicadas en la actividad deportiva a cualquier nivel
•Investigar la realidad deportiva
martes, 4 de septiembre de 2012
miércoles, 2 de mayo de 2012
Dismorfia muscular
La dismorfia muscular, o vigorexia, es un trastorno alimentario caracterizado por la presencia de una preocupación obsesiva por el físico y una distorsión del esquema corporal (dismorfofobia). A veces referido como anorexia nerviosa inversa o complejo de Sergi Ramos, la dismorfia muscular es un tipo muy específico de trastorno dismórfico corporal. Esta enfermedad es más común en los hombres.
La vigorexia no está reconocida como enfermedad por la comunidad médica internacional, pero se trata de un trastorno o desorden emocional donde las características físicas se perciben de manera distorsionada, al igual que lo que sucede cuando se padece anorexia; pero a la inversa.
Una persona que siempre se encuentra con carencia de tonicidad y musculatura, puede sentir una necesidad obsesiva de realizar ejercicio físico para mejorar su aspecto corporal, haciéndolo de forma compulsiva, y con ello padecer vigorexia. Con esta, los cuerpos suelen desproporcionarse, adquiriendo una musculatura no acorde con la talla de la persona.
La vigorexia no está reconocida como enfermedad por la comunidad médica internacional, pero se trata de un trastorno o desorden emocional donde las características físicas se perciben de manera distorsionada, al igual que lo que sucede cuando se padece anorexia; pero a la inversa.
Una persona que siempre se encuentra con carencia de tonicidad y musculatura, puede sentir una necesidad obsesiva de realizar ejercicio físico para mejorar su aspecto corporal, haciéndolo de forma compulsiva, y con ello padecer vigorexia. Con esta, los cuerpos suelen desproporcionarse, adquiriendo una musculatura no acorde con la talla de la persona.
martes, 24 de abril de 2012
martes, 17 de abril de 2012
lunes, 9 de abril de 2012
Percepción y aprendizaje durante la iniciación deportiva.
Muchas son las concepciones que se describen acerca de este proceso psicológico básico de la cognición, pero en este sentido nos adscribimos a lo planteado por (Neisser, 1976) cuando lo considero que este "constituye el punto donde la cognición y la realidad se encuentran; es la actividad cognoscitiva más elemental, a partir de la cual emergen todas los demás reflejos que afectan la actividad psíquica del individuo"
Se considera que al percepción es un proceso cíclico, de carácter activo, constructivo, relacionado con procesos cognitivos superiores y que transcurre en el tiempo. La percepción se define como un proceso complejo que depende tanto de la información que el mundo entrega, como de la fisiología y las experiencias del sujeto afectado por las estimulaciones internas, externas o propioceptivas.
Por tal motivo el ciclo de la percepción consta de dos fases:
En la primera, denominada preatentiva, el individuo detecta la información sensorial y la analiza.
En la segunda fase, denominada construcción personal, se produce el objeto perceptual específico.
La psicología del deporte, teoría del entrenamiento deportivo, la ciencia cognitivista, entre otras, han demostrado que los procesos mentales tienen tres claves de acceso a ellos, estas las utilizan todos los deportistas al captar, la información que llega por los distintos sentidos o emitir información a otros, por ello su fundamento fisiológico esta íntimamente ligadas con los cinco analizadores:
Visual (vista)
Auditivo (oído)
Kinestésico (olfato, gusto, tacto)
Así se destacan cada uno de los analizadores como.
Visual: Un deportista orientado visualmente utiliza principalmente sus ojos para percibir el mundo que lo rodea, y utiliza imágenes visuales para recordar y pensar. El deportista con un canal visual aprende a través de la estimulación constante del canal visual.
Auditivo: El novel deportista prefiere sus percepciones auditivas, depende de las palabras habladas para recoger su información y guiar sus conducta. El alumno auditivo aprende con estímulos auditivos: diferentes tonos de voz, necesita repetición de instrucciones, utiliza este mecanismo para relacionar su aprendizaje.
Kinestésico: Siente a través de la experiencia corporal, Aprende con sensaciones corporales: relacionar sensaciones, durante las relaciones sujetas de aprendizaje y perfeccionamiento en el deporte.
En este sentido se resalta la importancia que tienen para la construcción del conocimiento y el desarrollo de las habilidades motrices la especialización de las percepciones, pues en su génesis encontramos como los analizadores sensoriales o sistemas perceptivos implicados en el movimiento, permiten captar y elaborar la información procedente del medio (explicaciones del entrenador). Por ello seguimos afirmando que los analizadores son sistemas sensoriales parciales de regulación interna y externa, que partiendo del momento de reflejo, permite recibir, codifican, transmiten y procesan la información, sobre la base de señales de una modalidad determinada, de acuerdo a cada estimulación provocada. Dada la magnitud del reflejo se estimula a la vez la percepción sensorial. La corteza visual, por ejemplo, tiene áreas separadas de reconocimiento para el color, el movimiento, las formas, la posición la dirección, etc., la misma estructura presentan los otros sistemas sensoriales.
Las consecuencias pedagógicas derivadas de lo anterior, le confieren al entrenador, la responsabilidad de brindar las condiciones necesarias de práctica, que le permitan al novel deportista:
Estimular todas las unidades de reconocimiento de cada área del cerebro.
Acceder a un vocabulario visual, táctil, cinestésico, vestibular, áptico, y auditivo.
Adquirir la mayor experiencia sensorial posible.
Enriquecer su alfabeto sensorial.
Cada modalidad tiene sus características que las hace diferentes de las otras:
El aprendizaje y la ejecución de estas habilidades requieren la constante intervención de la percepción (tanto exteroceptiva, propioceptiva o intereoceptiva), adoptándose un estilo personal durante la iniciación deportiva.
Se considera que al percepción es un proceso cíclico, de carácter activo, constructivo, relacionado con procesos cognitivos superiores y que transcurre en el tiempo. La percepción se define como un proceso complejo que depende tanto de la información que el mundo entrega, como de la fisiología y las experiencias del sujeto afectado por las estimulaciones internas, externas o propioceptivas.
Por tal motivo el ciclo de la percepción consta de dos fases:
En la primera, denominada preatentiva, el individuo detecta la información sensorial y la analiza.
En la segunda fase, denominada construcción personal, se produce el objeto perceptual específico.
La psicología del deporte, teoría del entrenamiento deportivo, la ciencia cognitivista, entre otras, han demostrado que los procesos mentales tienen tres claves de acceso a ellos, estas las utilizan todos los deportistas al captar, la información que llega por los distintos sentidos o emitir información a otros, por ello su fundamento fisiológico esta íntimamente ligadas con los cinco analizadores:
Visual (vista)
Auditivo (oído)
Kinestésico (olfato, gusto, tacto)
Así se destacan cada uno de los analizadores como.
Visual: Un deportista orientado visualmente utiliza principalmente sus ojos para percibir el mundo que lo rodea, y utiliza imágenes visuales para recordar y pensar. El deportista con un canal visual aprende a través de la estimulación constante del canal visual.
Auditivo: El novel deportista prefiere sus percepciones auditivas, depende de las palabras habladas para recoger su información y guiar sus conducta. El alumno auditivo aprende con estímulos auditivos: diferentes tonos de voz, necesita repetición de instrucciones, utiliza este mecanismo para relacionar su aprendizaje.
Kinestésico: Siente a través de la experiencia corporal, Aprende con sensaciones corporales: relacionar sensaciones, durante las relaciones sujetas de aprendizaje y perfeccionamiento en el deporte.
En este sentido se resalta la importancia que tienen para la construcción del conocimiento y el desarrollo de las habilidades motrices la especialización de las percepciones, pues en su génesis encontramos como los analizadores sensoriales o sistemas perceptivos implicados en el movimiento, permiten captar y elaborar la información procedente del medio (explicaciones del entrenador). Por ello seguimos afirmando que los analizadores son sistemas sensoriales parciales de regulación interna y externa, que partiendo del momento de reflejo, permite recibir, codifican, transmiten y procesan la información, sobre la base de señales de una modalidad determinada, de acuerdo a cada estimulación provocada. Dada la magnitud del reflejo se estimula a la vez la percepción sensorial. La corteza visual, por ejemplo, tiene áreas separadas de reconocimiento para el color, el movimiento, las formas, la posición la dirección, etc., la misma estructura presentan los otros sistemas sensoriales.
Las consecuencias pedagógicas derivadas de lo anterior, le confieren al entrenador, la responsabilidad de brindar las condiciones necesarias de práctica, que le permitan al novel deportista:
Estimular todas las unidades de reconocimiento de cada área del cerebro.
Acceder a un vocabulario visual, táctil, cinestésico, vestibular, áptico, y auditivo.
Adquirir la mayor experiencia sensorial posible.
Enriquecer su alfabeto sensorial.
Cada modalidad tiene sus características que las hace diferentes de las otras:
El aprendizaje y la ejecución de estas habilidades requieren la constante intervención de la percepción (tanto exteroceptiva, propioceptiva o intereoceptiva), adoptándose un estilo personal durante la iniciación deportiva.
lunes, 2 de abril de 2012
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